Investigación y análisis de fraude
Cuando el fraude ya se ha producido, la prioridad es entender qué ha pasado, quién está detrás y qué evidencia se puede aportar. El servicio de investigación y análisis de fraude de RowanGuard combina forense digital, OSINT y monitorización de fuentes abiertas y cerradas para reconstruir el incidente y dar soporte a la respuesta legal y operativa.
Solicitar este servicioQué incluye
- Análisis forense de las comunicaciones fraudulentas (correo, mensajería, cabeceras SMTP) para reconstruir el vector de entrada y el momento de compromiso.
- Investigación OSINT de la infraestructura del fraude: dominios de suplantación, cuentas mula, perfiles falsos y canales de distribución.
- Monitorización de foros, mercados y canales cerrados donde puedan circular credenciales, datos filtrados o kits de phishing usados contra la organización.
- Trazabilidad de transacciones y movimientos fraudulentos para acotar el alcance económico y los sistemas afectados.
- Correlación de tácticas y técnicas del actor con marcos de referencia como MITRE ATT&CK para valorar si el fraude pertenece a una campaña conocida.
- Elaboración de un dossier de evidencia digital con cadena de custodia, listo para aportar a una denuncia, seguro o procedimiento interno.
Dirigido a
Dirigido a empresas que han sufrido un fraude por suplantación (BEC, fraude del CEO, factura falsa) o detectan indicios de uno en curso y necesitan reconstruir qué ha pasado, quién lo ha hecho y qué evidencia presentar.
El servicio de investigación y análisis de fraude de RowanGuard se activa cuando una organización detecta una operación fraudulenta ya consumada o en curso: transferencias autorizadas por correo suplantado, facturas alteradas, suplantación de proveedor o directivo, o robo de credenciales usado para desviar fondos o datos. El equipo reconstruye la cadena completa del incidente —cómo entró el atacante, qué sistemas y personas tocó, y qué se llevó— combinando forense digital sobre los sistemas y comunicaciones afectadas con investigación en fuentes abiertas y cerradas sobre la infraestructura y los actores implicados.
El trabajo combina análisis forense de correo y endpoints, OSINT sobre dominios, registros e infraestructura de red asociada al fraude, y monitorización de foros, mercados y canales donde puedan negociarse credenciales o datos robados. Cuando la evidencia lo permite, se correlacionan las tácticas observadas con marcos de referencia del sector, como MITRE ATT&CK, para identificar si el patrón corresponde a un grupo o campaña conocidos y no a un hecho aislado. Cada hallazgo se documenta con su origen, fecha y método de obtención, manteniendo la cadena de custodia desde el primer momento.
El cliente recibe un informe de investigación con la reconstrucción cronológica del fraude, los indicadores técnicos identificados (dominios, cuentas, direcciones IP, correos), el alcance real del incidente y una valoración de si sigue activo. El dossier de evidencia se entrega en un formato apto para presentar ante la aseguradora, en una denuncia o en un procedimiento judicial, junto con recomendaciones concretas para cerrar el vector usado y reducir la exposición a una repetición del fraude.
Preguntas frecuentes
¿La evidencia que recopiláis sirve para una denuncia o un procedimiento judicial?
El dossier se elabora manteniendo cadena de custodia y documentando origen y fecha de cada hallazgo, lo que facilita su uso como soporte técnico en una denuncia o reclamación a la aseguradora. Su validez final como prueba depende del procedimiento y la jurisdicción, por lo que recomendamos coordinar la entrega con vuestro asesor legal.
¿Cuánto tarda una investigación de este tipo?
Depende de la complejidad y de cuánta evidencia esté disponible al iniciar: una suplantación de proveedor con correo y logs accesibles puede resolverse en pocos días, mientras que un fraude con infraestructura dispersa o actores que ocultan su rastro puede extenderse varias semanas. Tras revisar la evidencia disponible se da una estimación de alcance y plazo.
¿Podéis identificar quién está detrás del fraude?
Cuando la evidencia técnica lo permite, se aporta una atribución razonada —infraestructura, patrones y tácticas asociadas a un actor o grupo conocido—, pero no siempre es posible llegar a una identificación cierta. En esos casos se entrega toda la trazabilidad disponible para que la investigación pueda continuar por vía legal o policial.