Pentesting avanzado
El pentesting avanzado va más allá del escaneo automatizado: combina explotación manual, encadenamiento de vulnerabilidades y técnicas de post-explotación para reproducir lo que haría un atacante con tiempo y objetivo definido. Está pensado para organizaciones que ya han pasado auditorías estándar y necesitan poner a prueba sistemas críticos frente a escenarios de compromiso real.
Solicitar este servicioQué incluye
- Explotación manual y encadenamiento de vulnerabilidades de riesgo medio o bajo hasta lograr impacto crítico (RCE, exfiltración de datos, control de dominio).
- Pruebas de evasión de WAF, EDR/AV y controles perimetrales para medir la resistencia real de las defensas desplegadas.
- Simulación de post-explotación en entorno controlado: escalada de privilegios, movimiento lateral y persistencia.
- Desarrollo de pruebas de concepto (PoC) y exploits a medida cuando no existen herramientas públicas para la vulnerabilidad detectada.
- Cobertura de superficies complejas: APIs, aplicaciones móviles, infraestructura cloud y entornos híbridos.
- Ventana de pruebas ampliada respecto a un pentest estándar, priorizando profundidad de explotación sobre cobertura amplia.
Dirigido a
Pensado para empresas que ya han pasado por auditorías de seguridad estándar y necesitan validar la resistencia de sistemas críticos frente a técnicas de explotación manual y encadenada, más allá de lo que detecta un escaneo automatizado.
El pentesting avanzado se centra en la explotación manual, no en el escaneo automatizado. El equipo reproduce el comportamiento de un atacante con tiempo suficiente para investigar el objetivo, encadenar vulnerabilidades de severidad aparentemente baja y llegar a un impacto real: acceso a datos sensibles, ejecución remota de código o control de la infraestructura. Es el siguiente paso después de un test de intrusión estándar, pensado para sistemas críticos, aplicaciones con lógica de negocio compleja o entornos que ya cuentan con controles de seguridad maduros (WAF, EDR, segmentación de red) que un escaneo convencional no consigue evaluar.
El trabajo sigue un enfoque estructurado en fases —reconocimiento, explotación, post-explotación e informe— tomando como referencia metodológica marcos como OWASP, OWISAM y MITRE ATT&CK para clasificar técnicas, tácticas y vectores de ataque. Cada hallazgo se valida manualmente antes de reportarlo: no se entregan falsos positivos de herramientas automáticas sin confirmar explotabilidad real. Cuando la vulnerabilidad lo requiere, se desarrollan pruebas de concepto o exploits específicos para demostrar el impacto de forma reproducible, sin comprometer la disponibilidad de los sistemas en producción salvo acuerdo expreso con el cliente.
Al finalizar, el cliente recibe un informe técnico con cada vulnerabilidad documentada (evidencia, PoC, CVSS y pasos de reproducción), priorizado según el riesgo real para el negocio y no solo por severidad técnica. El informe incluye recomendaciones de remediación concretas y una sesión de cierre con el equipo técnico interno para resolver dudas y validar el plan de corrección. Opcionalmente, se puede acordar una fase de retest para confirmar que las vulnerabilidades críticas quedan resueltas.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia del pentesting estándar?
El pentesting estándar prioriza cobertura: identificar el mayor número de vulnerabilidades en un tiempo acotado. El pentesting avanzado prioriza profundidad: dedica más tiempo a explotar manualmente, encadenar hallazgos de severidad baja y llegar hasta el impacto máximo posible en el sistema objetivo.
¿Puede afectar a la disponibilidad de nuestros sistemas en producción?
Las técnicas de explotación avanzada y post-explotación se ejecutan bajo un alcance y reglas de intrusión acordadas previamente. Si el cliente lo requiere, las pruebas más agresivas se limitan a un entorno de pre-producción o se programan en ventanas de bajo impacto.
¿Qué pasa si encontráis una vulnerabilidad crítica durante las pruebas?
Se notifica de inmediato al equipo técnico designado por el cliente, sin esperar al informe final, para que pueda decidir si actúa antes de que termine el servicio.